La tributación de los softwares frente al IVA y a la Renta.

 Ruby Vásquez J.

Contador Auditor Relator, Thomson Reuters.

La ley N° 17.336, de 1970, que contiene el texto de la “Ley de Propiedad Intelectual”, considera a los programas computacionales como “obras literarias, artísticas o científicas”. Este cuerpo legal protege el derecho de autor sobre los programas computacionales, cualquiera que sea el modo o forma de expresión, como programa fuente o programa objeto, e incluso la documentación preparatoria, su descripción técnica y manuales de uso. Además, la ley establece que el derecho patrimonial confiere al titular del derecho de autor las facultades de utilizar directa y personalmente la obra, de transferir, total o parcialmente, sus derechos sobre ella y de autorizar su reproducción por terceros. Asimismo, señala, que solo el titular del derecho de autor o quienes estuvieren expresamente autorizados por él, tienen el derecho de utilizar la obra en las formas que la ley señala, como publicarla o distribuirla al público. Por lo tanto, la distribución de programas computacionales por una persona distinta al titular del derecho sobre esos programas requiere necesariamente del pago de una licencia, en caso contrario, se produce una violación a esta legislación.

En este artículo la autora revisa el tema de los softwares o programas computacionales bajo la lupa del Servicio frente a las normas de la LIR y del IVA, al consultar el oficio N° 150, de 14.01.1993. En el primer caso, se distingue entre los “softwares mandados a confeccionar o a pedido”, que se tratan como un “gasto o costo diferido”, reajustable por IPC y amortizable. En tanto que, también se habla del “software estándar” o adquirido para su comercialización, que se trata como un gasto necesario para producir la renta. En cambio, en el segundo escenario, debe estarse a las normas del artículo 8°, letra h) del D.L. N° 825, de 1974, que configura un hecho gravado especial de servicios, como ser: “El arrendamiento, subarrendamiento o cualquier otra forma de cesión del uso o goce temporal de marcas, patentes de invención, procedimientos o fórmulas industriales y otras prestaciones similares.” Asimismo, si califica como un servicio de exportación por el Servicio Nacional de Aduanas, se encontrará exento de IVA a la luz de los artículos 12, letra E), N° 16 y 36, ambos del ya citado D.L.

Para ampliar el conocimiento sobre este tema, favor remítase en la plataforma Checkpoint Tributario a las preguntas de “Aplicación Práctica”, al realizar en “Búsqueda Rápida” la consulta para “software”. Aquí encontrará solución, por ejemplo, para: “¿La cesión de programas computacionales no hechos a la medida, bajados de internet, se encuentran gravados con IVA?”, CITA Online: CL/DOC/5400/2011.

 

 

  • Bajo la lupa del SII frente a la LIR

 

Desde el punto de vista de la Renta, para el adquiriente o beneficiario del servicio, según el pronunciamiento del Servicio de Impuestos Internos mediante su ordinario N° 150, de 14.01.1993, se debe considerar el siguiente tratamiento tributario:

Los softwares o programas computacionales mandados a confeccionar a pedido o a medida del usuario, de acuerdo con sus propias necesidades, para su uso específico y exclusivo, sin que puedan ser estandarizados para su comercialización, constituyen desembolsos por concepto de servicios de ingeniería o asesorías técnicas.

Ahora bien, como este tipo de erogaciones generalmente inciden en la generación de la renta de varios ejercicios futuros, pasan a constituir “gastos o costos diferidos”, quedando sujetos al tratamiento tributario dispuesto por el artículo 31 Nº 9 de la LIR, esto es, pudiendo ser amortizados, hasta en un lapso de seis ejercicios comerciales consecutivos contados desde que se generaron dichos gastos, o desde el año en que la empresa comience a generar ingresos de su actividad principal cuando este hecho sea posterior a la fecha en que se originaron los referidos gastos.

Cuando el contribuyente opte por amortizar los mencionados gastos en más de un ejercicio, estos quedarán sujetos a la revalorización o actualización dispuesta por el Nº 7 del artículo 41 de la LIR.

En cambio, si se trata de un software estándar es un gasto del ejercicio, en la medida que cumpla con los requisitos copulativos del artículo 31 de la LIR.

Por regla general, las rentas que percibe un extranjero desde Chile están afectas a Impuesto Adicional. En el caso del software, ya sea que se compren licencias o se pague por el uso de un software «en línea» provenientes del extranjero, la tasa impuesto será de un 15% si es para su explotación comercial[1] (para revender principalmente) y estará exento si es para uso propio. Este impuesto a los no residentes está definido en el artículo 59 de la LIR y, específicamente, para el software en su inciso primero:

«Asimismo, se gravarán con tasa de 15% las cantidades correspondientes al uso, goce o explotación de programas computacionales, entendiéndose por tales el conjunto de instrucciones para ser usados directa o indirectamente en un computador o procesador, a fin de efectuar u obtener un determinado proceso o resultado, contenidos en cassette, diskette, disco, cinta magnética u otro soporte material o medio, de acuerdo con la definición o especificaciones contempladas en la Ley Sobre Propiedad Intelectual, salvo que las cantidades se paguen o abonen en cuenta por el uso de programas computacionales estándar, entendiéndose por tales aquellos en que los derechos que se transfieren se limitan a los necesarios para permitir el uso del mismo, y no su explotación comercial, ni su reproducción o modificación con cualquier otro fin que no sea habilitarlo para su uso, en cuyo caso estarán exentas de este impuesto»

 

Aplicación del CDTI

 

Se debe considerar, además, si existe un Tratado para Evitar la Doble Tributación Internacional (CDTI) en el país de residencia del proveedor del software.

En los CDTI, las “licencias” están dentro del concepto de «Regalías» y en los casos que queden afectos a impuesto de retención, se debe revisar en el tratado específico si se fija un límite inferior al 15 % que establece el artículo 59 de la LIR. Es decir, si una licencia debe pagar el 15%; pero el convenio indica que en el caso de las regalías se paga un máximo de 10%, la tasa menor será la válida.

Además, téngase presente las instrucciones dictadas por el Servicio de Impuestos Internos a través de la circular N° 27, de 28.06.2019, que “Rebaja de tasa general en los convenios suscritos con Japón y China. Aplicación de la cláusula de la nación más favorecida a los convenios que indica. Norma sobre créditos back to back y normas anti elusivas.”

 

 

  • Bajo la lupa del SII frente al IVA

 

Para efectos del Impuesto al Valor Agregado (IVA), existen pronunciamientos respecto a los softwares; a continuación, se detallan algunos relacionados con esta materia, con el objetivo de aclarar en qué casos la operación se grava o no con IVA:

Las operaciones de venta y arrendamiento de softwares se asimilan a los contratos de licenciamiento y sublicenciamiento de programas computacionales o softwares, y se encuentran gravados con IVA, según lo dispuesto en el hecho gravado especial del artículo 8°, letra h) de la LIVS.

En efecto, el mencionado artículo grava con IVA[2] en forma especial entre otras operaciones “cualquiera otra forma de cesión del uso o goce temporal de marcas, patentes de invención, procedimientos o fórmulas industriales y otras prestaciones similares”, dejándose establecido que en el caso de contratos de licenciamiento y sublicenciamiento de programas computacionales o softwares, la cesión del uso siempre es temporal, ya que tratándose de los programas computacionales el artículo 8° de la ley N° 17.336 establece que la protección otorgada por la ley a la Propiedad Intelectual de estos programas es de 50 años a contar desde la primera publicación de la obra.

De este modo, la protección legal del derecho de autor de la obra siempre se encuentra sujeta a un plazo, y siendo la licencia de uso un derecho accesorio o dependiente del derecho de autor, al ser éste temporal, también lo es dicho permiso de utilización por terceros. Igual fundamento puede esgrimirse para confirmar lo concluido en relación con el arrendamiento o cesión del goce de los programas computacionales.

Los servicios de asesoría computacional no corresponden a la actividad de procesamiento automático de datos, a que se refiere el N° 3 de la citada disposición de la LIR, no gravándose con IVA, en la medida que el diseño y desarrollo de un portal en ambiente internet represente la creación de un software[3] con sus respectivas instrucciones de manejo, lo que implica una labor intelectual desarrollada con la ayuda de medios físicos computacionales, sin que ello importe el procesamiento propiamente tal de información mediante un medio computacional.

Una empresa que produce software cerrados, no hechos a la medida para su exportación, se encuentran afectos al IVA, según lo dispuesto en el artículo 8°, letra h), de la LIVS.

Es preciso indicar que para que la cesión de una licencia de uso de un programa computacional, es una operación asimilada a un servicio, y para que pueda ser considerada como una exportación y acogerse a los beneficios establecidos en el artículo 36 de la LIVS, es necesario que, previamente, el Servicio Nacional de Aduanas califique dichos servicios como exportación. Para lo anterior, se deben cumplir los requisitos establecidos en la resolución N° 2.511, de la Dirección Nacional de Aduanas, fechada el 16 de mayo de 2007. Solo una vez obtenida dicha calificación, la cesión de las licencias de programas computacionales efectuada por la empresa chilena a clientes sin domicilio o residencia en Chile, podrá ser considerada como exportación para los efectos establecidos en el artículo 12, letra E), N° 16, y del artículo 36 de la LIVS.

Un programa computacional comprado y bajado por internet, se grava con IVA de acuerdo con el artículo 8°, letra h) de la LIVS, esto es: El arrendamiento, subarrendamiento o cualquier otra forma de cesión del uso o goce temporal de marcas, patentes de invención, procedimientos o fórmulas industriales y otras prestaciones similares;”. Sin embargo, por tratarse de un pago por el uso de una licencia, se debe aplicar la exención contenida en el artículo 12, letra E, N° 7, de la misma ley: “7.- Los ingresos que no constituyen renta según el artículo 17 de la Ley de la Renta y los afectos al impuesto adicional establecido en el artículo 59 de la misma ley, salvo que respecto de éstos últimos se trate de servicios prestados en Chile y gocen de una exención de dicho impuesto por aplicación de las leyes o de los convenios para evitar la doble imposición en Chile;”

Los servicios, consistentes en desarrollar un software que contenga un programa computacional para el procesamiento de datos que aseguren la simplificación de los procesos de carga y análisis de la información y facilidad de acceso a ella, no se encuentran gravados con IVA[4], por no corresponder a actividades comprendidas en los N°s. 3 o 4, del artículo 20 de la LIR, ni tratarse de la cesión de la licencia de uso o goce temporal del software desarrollado, a que se refiere la letra h), del artículo 8°, del D.L. N° 825, de 1974, sobre Impuesto a las Ventas y Servicios.

 

[1] Oficio N° 606, de 26.02.2015.

[2] Oficio N° 4.253, de 24.10.2005.

[3] Oficio Nº 33, del 4.01.2001.

[4] Oficio N° 1.974, de 24.09.2018.

Artículos relacionados

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Close
Close