¿Qué son las sociedades de inversiones “pasivas”?

Cuando se crea una sociedad, esta hace referencia a su objeto o giro en su nombre o razón social. Por ejemplo: Agrícola Los Alerces Limitada, Comercial y Servicios Los Palomos Limitada, Inversiones Los Gallos Limitada, etc. De esta manera, es dable apreciar lo que hace la empresa y, por supuesto, es esperable que sus giros o actividades informados, luego, al Servicio de Impuestos Internos vayan también en dicha línea de acción. Luego, con base en tales antecedentes, se procede a informar a la Municipalidad del domicilio social o casa matriz de la empresa para efectos de su patente municipal, en los casos cuando corresponda. No obstante, ¿por qué la sociedad de inversiones rompe las reglas? Hoy veremos algunas ideas sobre este tipo de sociedades bajo el razonamiento del editor de contenidos.

Primero, la sociedad de inversiones puede perfectamente tener una razón social que aluda a las “inversiones” -su objeto social por naturaleza-, y en la práctica desarrollar otro tipo de actividades, dentro de las cuales están el comercio y los servicios, etc. Esto constituye un contrasentido con respecto a la configuración de su nombre o razón social, pero es factible mientras su objeto social se lo permita. Por ejemplo: “Inversiones Los Andes Limitada” con giro agrícola, o por el contrario, “Agrícola Los Andes Limitada” con giro exclusivo de inversiones, etc. Este tipo de situaciones se prestan para confusión y, lamentablemente, en materia jurídica no hay un ente regulador o que ordene estas prácticas, pues en todos los casos, siempre estas nomenclaturas están conforme a derecho. Por lo que frente a la Ley de Rentas Municipales cada caso debe ser estudiado cuidadosamente. No basta la razón social o su objeto para catalogar a una sociedad como deudora de patente municipal, sino que debe necesariamente escudriñarse la actividad que realiza.

Por otro lado, desde el punto de vista tributario, la sociedad de inversiones es un contribuyente de impuestos a la renta en la medida que genere rentas gravadas con los impuestos de la Ley de la Renta (art. 1° del D.L. N° 824, de 1974). De hecho, esta ley las clasifica dentro de las actividades del N° 3 del art. 20 de la LIR, por lo tanto, se trata de un contribuyente de la Primera Categoría, que por sus rentas se afecta con dicho tributo de categoría: el impuesto de Primera Categoría (IDPC). De aquí, entonces, se desprende que la ley tributaria no le da ningún trato especial a este tipo de sociedades. Por el contrario, se trata de un sujeto de  impuestos como cualquier otro contribuyente.

Segundo, ¿de dónde se sacó la sociedad de inversiones el apellido de “pasiva”? Esto me lleva a concluir, sin mayor análisis, que también las hay “activas”. ¿De qué depende? Cuando se habla de “pasiva” se alude con el término, dentro de sus acepciones generalmente aceptadas, a que el sujeto no realiza acción alguna. Y bajo lo resuelto por la Corte Suprema el pasado 25 de septiembre de 2019, que dirimió el conflicto entre una sociedad de inversiones y la Municipalidad de Lo Barnechea con respecto al cobro de patente municipal, el término “pasiva” adquirió una connotación particular. Por lo que entender el significado de este término es clave para que una sociedad de inversiones configure un actuar siempre “pasivo” y, por ende, continúe excluida del pago de patente.

Revisemos algunas argumentaciones del reciente fallo Rol N° 14927-2018 que, en mi opinión, ayudan a precisar el significado de “sociedad de inversiones pasivas” como excluyente de patente municipal:

 

  • a) El objeto social es siempre de inversiones. “Es una sociedad de inversión que tiene por único objeto aportar capital y obtener de ello una rentabilidad,…”;
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  • b) La actividad que realiza no es primaria, secundaria ni tampoco terciaria. “El hecho gravado, que es aquél contemplado en el artículo 23, y que atañe solamente a actividades secundarias y terciarias y, excepcionalmente, primarias, ninguna de las cuales son realizadas por las sociedades de inversión.”;
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  • c) La titularidad de los bienes no requiere permiso de la autoridad. “El hecho de ser titular de bienes, negocios o sociedades no es una actividad que, por si sola, requiera de algún permiso de la autoridad, ni tampoco opera en un espacio físico determinado.”;
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  • d) No hay desarrollo de actividad comercial. “La demandada es una sociedad de inversiones que no desarrolla actividades comerciales que pudiesen quedar afectas al pago de patente municipal.”;
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  • e) El objeto social está limitado exclusivamente a las inversiones, las cuales no se realizan en un establecimiento comercial. “Que no ha sido discutido que la demandada, Inversiones Los Peumos Limitada, registra como objeto social: ´a) La inversión en toda clase de bienes muebles o inmuebles, acciones, bonos, títulos de crédito, valores mobiliarios e instrumentos del mercado financiero; b) La administración y explotación en cualquier forma de dichos bienes; c) Formar y participar en toda clase de sociedades; d) En general, el desarrollo de cualquier negocio que los socios acuerden relacionados directamente con los anteriores.´ A su turno, es un hecho de la causa que la ejecutada no desarrolla estas labores en un establecimiento comercial.”;
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  • f) La actividad o giro son las inversiones pasivas. “La actividad realizada por las sociedades cuyo giro son las inversiones pasivas, no constituye ni configura el hecho gravado que contempla el artículo 23 del Decreto Ley N° 3.063 de 1979, situación confirmada por la modificación introducida por la Ley N° 20.033…”;
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  • g) No hay producción de bienes ni servicios. “…la actividad del reclamante expresada en su objeto social y el giro efectivamente realizado por éste, consistente en una inversión pasiva con una forma jurídica que se aleja de la producción de bienes o prestación de servicios,…”;
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  • h) El principio de legalidad en materia tributaria. “…atendido que la sociedad recurrente no se encuentra gravada por su actividad de inversión pasiva como tampoco corresponde hacer una interpretación extensiva del hecho gravado para aplicarle el tributo, dado que el principio de legalidad o de reserva legal en materia tributaria determina que no se cumplen los presupuestos que los artículos 23 y siguientes de la Ley de Rentas Municipales indican para que se cobre el mencionado tributo,..”;
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  • i) La actividad rentística difiere en su naturaleza a la actividad comercial. Finalmente, “…la demandada en su condición de sociedad de inversión pasiva dedicada a actividades meramente rentísticas no realiza un ejercicio efectivo de actividades comerciales y, por ende, no se encuentra en el supuesto impositivo previsto en el artículo 23 del Decreto Ley N° 3.063 sobre Rentas Municipales, …”.
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    De lo anterior, concluyo que una “sociedad de inversiones pasiva” es aquella dedicada a aportar capital y obtener de ello una rentabilidad, por lo que realiza actividades meramente rentísticas, y en ningún caso actividades comerciales para efectos de patente municipal. Por lo tanto, la actividad rentística, en este caso, queda excluida de la actividad terciaria que, de otro modo, habría sido gravada con patente.

    Tercero, una “sociedad de inversión” dedicada a sus actividades rentísticas quedaría, por consiguiente excluida de patente municipal, en tanto, que si realiza algún tipo de actividad comercial configuraría el hecho gravado con patente municipal y, en consecuencia, se trataría, entonces, de una “sociedad de inversiones activa”. El caso, por ejemplo, de “Inversiones Los Paltos Limitada” con giros comercial y servicios.

    SANTIAGO, 15 de octubre de 2019.

    Ver también: Sociedades de inversión pasivas no deberán pagar patente municipal

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