Crédito artículo 33 bis de la LIR. Casos.

Por Ruby Vásquez J.

Introducción

¿A qué se refiere el beneficio de la inversión en activo fijo?

Es un beneficio tributario que incentiva la inversión de las empresas que declaren el Impuesto de Primera Categoría (IDPC) sobre renta efectiva determinada según contabilidad completa en bienes físicos del activo inmovilizado, consistente en el cálculo entre un 4% y 6% según la norma permanente sobre la inversión en este tipo de bienes, de acuerdo a lo que establece el artículo 33 bis de la LIR, y que consiste en un crédito contra el IDPC, que se rebaja con tope de este impuesto por medio de la línea 39, sección “Rebajas al Impuesto” y debidamente detallado a través del código 366 del Recuadro N° 7 sobre “Créditos Imputables al Impuesto Primera Categoría y Otras rebajas especiales (líneas 39 y 41)”, según el formulario N° 22 del Año Tributario 2017.

En septiembre de 2014 se publicó en el Diario Oficial la ley N° 20.780, la cual introdujo modificaciones al sistema de tributación e introdujo también diversos ajustes al sistema tributario, y que desde entonces se conoce como reforma tributaria. Dentro de estas modificaciones se encuentran aquellas incorporadas a la Ley sobre Impuesto a la Renta (contenida en el Artículo 1° del D.L. N° 824/74), en lo referente a incentivos a la inversión. Los principales cambios que se introdujeron dicen relación con el establecimiento de créditos por inversión en activo inmovilizado, de acuerdo al tamaño del contribuyente, ofreciendo mayores beneficios para aquellos contribuyentes categorizados como micro, pequeña y medianas empresas. Todo ello instaurado a través de normas de carácter permanente y transitorio que analizó la circular N° 62, de 2.12.2014.

A través de este tema continuaré con el análisis de la reforma tributaria, enfocándome en las disposiciones permanentes con vigencia desde el 1 de enero de 2015. La idea es que revise detenidamente las instrucciones relacionadas con este crédito, para luego materializarlas de forma apropiada en aquella empresa que sí cumple con los requisitos para impetrar el ya antes citado beneficio. Tal como ha dicho un connotado y eximio profesor tributario: “¿cómo no va a existir siquiera en la empresa durante el año 2016 la compra de una corchetera (un activo fijo)?” Esto porque resulta inconcebible que un contribuyente del IDPC, que reuniendo los requisitos para gozar del crédito por inversiones en activo fijo -ahora en repaso- no lo haga, y con ello haya decidido pagar el IDPC. Operar así es desestimar el uso de las legítimas y cada vez más escasas herramientas tributarias para abaratar el costo por impuestos anuales a la renta. De ahí, entonces, que el Contador o el Consultor Tributario de un contribuyente empresa, antes de cumplir con su obligación tributaria anual, necesariamente, hará muy bien en detenerse y evaluar este punto.

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