Novedades en el “RCV” al tenor de la Ley N° 21.210

Nuevas instrucciones sobre el “RCV” con ocasión de la Ley N° 21.210, de D.O. 24.02.2020 referidas a características, estructura, contribuyentes liberados y giro inmediato de impuestos de recargo, retención o traslación.

• Presentación

El SII por medio de su Circular N° 50, de 31.07.2020 impartió instrucciones de actualización del “Registro de Compras y Ventas” (“RCV”) contenido en la Ley sobre Impuestos a las Ventas y Servicios (“LIVS”), dentro del marco de la digitalización de la relación del Servicio con el contribuyente a que alude la Reforma Tributaria de la Ley N° 21.210, de D.O. 24.02.2020 que “Moderniza la Legislación Tributaria”, en cuanto a las modificaciones introducidas al Impuesto al Valor Agregado (artículos 59, 61 y 62 de la LIVS, que contiene el DL N° 825, de 1974).

El RCV reemplazó a contar del 1.08.2017 al tradicional Libro de Compras y Ventas, que era llevado obligatoriamente por los contribuyentes de IVA[1], ya sea, como un libro manual o en hojas sueltas computacionales, en ambos casos, debidamente autorizados por el SII, por un registro especial 100% electrónico. Este RCV registra las operaciones de Compras y Ventas sustentadas en los “DTE” (documentos tributarios electrónicos), recepcionados por el SII, en forma automática y en estricto orden cronológico, para cada período tributario (“PT”), siendo de carácter fidedigno (al reflejar las operaciones afectas, no afectas o exentas de IVA o los demás impuestos de la LIVS, como, aquella información que pueda ser requerida por resolución fundada) y, por supuesto, sujeto al estricto control del SII (cruces de información y fiscalización).

El RCV debe ser llevado obligatoriamente por todo contribuyente de los impuestos de la Ley sobre Impuesto a las Ventas y Servicios (contenida en el DL N° 825, de 1974).

El RCV está regulado en el artículo 59 de la LIVS, como un libro especial electrónico.

La Circular N° 50 contempla seis (6) páginas de instrucciones:

  • Introducción;
  • Consideraciones generales;
  • Características y estructura del RCV;
  • Contribuyentes liberados del RCV;
  • Giro inmediato de las sumas registradas en el RCV y no declaradas oportunamente;
  • Vigencia, y
  • Anexo sobre “Normas actualizadas del Párrafo 3° del Título IV de la LIVS”.

El RVC, en la actualidad, permite que el Servicio le ofrezca al contribuyente una propuesta total o parcial para realizar el Formulario 29 (“F29”) sobre IVA. Sin embargo, esta propuesta no tiene el carácter de obligatoria para el contribuyente.

Imagen N° 1. Modelo electrónico del RCV “Ventas” para un contribuyente.

Fuente: www.sii.cl.

Imagen N° 2. Modelo electrónico del RCV “Compras” para un contribuyente.

Fuente: www.sii.cl.

También hay excepcionados del RCV, liberándose los contribuyentes del régimen simplificado para pequeños contribuyentes (art. 29 de la LIVS y Resolución Ex. SII N° 36, de 7.01.1977 y Resolución Ex. SII N° 1.784, de 19.12.1977), quienes deben pagar el IVA sobre la base de una cuota fija mensual determinada (DS N° 36, de 1977, del Ministerio de Hacienda), al tenor de las obligaciones de registro a que alude el artículo 61 de la LIVS, lo que exige una “resolución fundada” que se dicte al efecto. Tampoco será aplicable a los contribuyentes del nuevo Párrafo 7° bis del Título II de la LIVS (artículos 35 A y ss.) respecto al régimen simplificado especial aplicable a los contribuyentes no domiciliados ni residentes en Chile que presten servicios gravados al tenor del nuevo artículo 8°, letra n) de la LIVS, para ser utilizados en el territorio nacional por personas naturales que no son contribuyentes de los impuestos establecidos en ella.

El nuevo texto de la letra n) agregado al artículo 8° de la LIVS, según la letra g) del número 4 del Artículo tercero de la Ley N° 21.210, estableció lo siguiente:

Artículo 8º.- El impuesto de este Título afecta a las ventas y servicios. Para estos efectos serán consideradas también como ventas y servicios, según corresponda:
(…)

“n) Los siguientes servicios remunerados realizados por prestadores domiciliados o residentes en el extranjero:

  1. La intermediación de servicios prestados en Chile, cualquiera sea su naturaleza, o de ventas realizadas en Chile o en el extranjero siempre que estas últimas den origen a una importación;
  2. El suministro o la entrega de contenido de entretenimiento digital, tal como videos, música, juegos u otros análogos, a través de descarga, streaming u otra tecnología, incluyendo para estos efectos, textos, revistas, diarios y libros;
  3. La puesta a disposición de software, almacenamiento, plataformas o infraestructura informática; y
  4. La publicidad, con independencia del soporte o medio a través del cual sea entregada, materializada o ejecutada.”

Finalmente, el artículo 24 inciso 4° del C. Tributario (DL N° 830, de 1974) establece que, tratándose de impuestos de recargo, retención o traslación, que no hayan sido declarados oportunamente, el Servicio podrá girarlos de manera inmediata. ¿Cuáles son estos impuestos de recargo, retención o traslación?

La Circular N° 50 nada señala sobre el particular y da por sentado que el lector de sus instrucciones comprende la conceptualidad a la que alude: impuestos de recargo, retención o traslación. Veamos lo que señaló el Servicio en el texto del “Análisis” al citar el Oficio siguiente, denominado “Pago de IVA que debe soportar una Organización No Gubernamental”.

“De acuerdo con la legislación vigente sobre la materia, el IVA se caracteriza por ser un impuesto de traslación o recargo ya que la carga económica de este no recae sobre el propio contribuyente que ejecuta el hecho gravado, sino que es trasladada a otra persona, el adquirente, quien deberá soportar en su patrimonio el peso del tributo.

Así, el Art. 69 del citado Decreto Ley consagra legalmente dicho carácter al disponer que las personas que realicen operaciones gravadas con IVA, salvo en el caso especial de las importaciones, deben recargar a los compradores o beneficiarios del servicio una suma igual al monto del respectivo gravamen, el que deberá indicarse separadamente en las facturas, y en caso que sea procedente emitir boletas, deberá incluirse como parte del precio consignado en esta, sin que la norma referida para efectos de su aplicación haga distinción alguna respecto de la forma jurídica que adopta el adquirente o beneficiario del servicio o si éste persigue o no fines de lucro.

A su vez, las importaciones se exceptúan de la regla previamente citada, debido a que en la importación el importador reúne las calidades de contribuyente de hecho y de derecho respecto del IVA devengado en la importación, debiendo este no sólo declarar y pagar el tributo dentro de los plazos legales, sino que además soportarlo económicamente.” (ver Oficio N° 1.773, de 20.07.2012, en el N° 1 del Análisis).

 
De lo anterior, se concluye que son impuestos de recargo y traslación el “IVA determinado” según el Código 89 de la Línea 48, Código 775 de la Línea 49 y Código 780 de la Línea 50 (la diferencia entre el IVA Débito Fiscal y el IVA Crédito Fiscal), en tanto, que es un impuesto de retención el IVA retenido total o parcial a consecuencia, por ejemplo, de los cambios de sujeto que regula el SII a través de sus Resoluciones, conforme al artículo 3° inc. 3° de la LIVS. En el F29 (IVA) destaca el dato que se informa en el Código 547 de la Línea 122 “Total determinado” de la Sección “Cambio de Sujeto DL N° 825”. También son impuestos de retención aquel por conceptos de honorarios (Código 151 de la Línea 59 del F29) y por IÚSC (Código 48 de la Línea 58 del F29), entre otros más.

¿A quiénes interesa conocer este tema? A todos los contribuyentes del IVA, sean empresas o personas naturales que declaran mensualmente a través del F29 (IVA). Si el lector desea conocer mayores instrucciones sobre el RCV podrá revisar la Resolución Ex. SII N° 61, de 12.07.2017 y su modificación dispuesta por la Resolución Ex. SII N° 68, de 31.07.2017, respectivamente.

SANTIAGO, lunes 17 de agosto de 2020.

[1] Cabe señalar que la LIVS cuando se refiere a la expresión “contribuyentes de IVA” está aludiendo a aquellos contribuyentes tipificados en su artículo 3°, esto es, “Son contribuyentes, para los efectos de esta ley, las personas naturales o jurídicas, incluyendo las comunidades y las sociedades de hecho, que realicen ventas, que presten servicios o efectúen cualquier otra operación gravada con los impuestos establecidos en ella. (…).” Esto es contrario a lo que señala la doctrina del IVA, pues, bien sabemos que los verdaderos “contribuyentes de IVA” son aquellos que han sido denominados como “Sujeto Pasivo de Hecho”, es decir, aquellos contribuyentes que legítimamente deben soportar la carga o peso del impuesto, mediante sus compras de bienes y servicios respaldados con boletas autorizadas por el Servicio. Aquí encontramos a las familias y trabajadores, en general. En cambio, la citada disposición legal se condice con el concepto de “vendedor” o “Sujeto Pasivo de Derecho”, quien en realidad es un mero “agente retenedor” o “recaudador de impuestos”, actúa por cuenta del Fisco, al recargar el peso del IVA a terceros compradores, trasladándoles la carga del impuesto, reteniéndolo y enterándolo luego al Fisco. Además, solo a los “vendedores” les asiste el derecho consagrado en la Ley de impetrar la recuperación del IVA que soportan en sus adquisiciones de bienes y servicios en general.

Artículos relacionados

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Close
Close