Emprendedor: conozca el modelo de negocios “dropshipping” y su tributación

Conozca el modelo de negocios denominado “dropshipping”, llevado a cabo por un minorista local, que se considera una variante dentro del comercio electrónico o e-commerce. Al respecto, el SII concluyó que dicho modelo no consistiría en la venta de bienes, sino en la prestación de un servicio, al exhibir el minorista local a través de una página Web productos, los que adquiere a proveedores extranjeros por cuenta de clientes nacionales. Lo invitamos a conocerlo…

Palabras claves: ¡aprendamos más!
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• Presentación

Si ya el Servicio con anterioridad se ha pronunciado sobre el leasing, el factoring… Ahora es el turno del “dropshipping”. Su traducción al español es “envío por goteo” o “triangulación de envíos”. Se trata de un nuevo modelo de negocios para comercializar productos, que -según define el Servicio de Impuestos Internos, una vez analizados los antecedentes de la consulta- consiste en una prestación de servicios, donde el comerciante minorista (a nivel local) a través de la creación de una página Web (la tienda on line), exhibe y ofrece diversos productos de proveedores extranjeros o mayoristas (con quienes previamente ha llegado a un acuerdo, a cambio de una comisión), con el fin de gestionar los requerimientos que le han definido sus propios clientes nacionales. Son estos últimos los que materializan la importación de los productos.

El “dropshipping” permite comercializar ilimitadamente a nivel local productos extranjeros, sin ser dueño de ellos.  Si los proveedores extranjeros (China, India, Estados Unidos, etc.) tienen los productos, entonces, pueden ser ofrecidos en el mercado local sin mayor problema (aunque en Chile deben ponderarse las restricciones legales y las regulaciones de organismos fiscalizadores, tales como SII y Sernac). Para ello se vale de una página Web o “tienda on line”, cuya construcción es de bajo costo. Como negocio el “dropshipping” tiene el potencial de ser rentable, ya que no hay costos de inventarios, pero tiene algunas limitaciones. ¿Cuáles? Por ejemplo, el cliente debe saber que la compra local que está realizando en realidad se trata de una compra internacional. Otro aspecto es el tiempo de demora de la compra, lo que puede complicar al cliente. Estas situaciones obligan al intermediario a transparentar el funcionamiento de las operaciones locales, sobre todo, para evitar denuncias y fiscalizaciones.

El “dropshipping” se caracteriza porque el comerciante minorista (a nivel local) no necesita contar con “inventarios” de los productos extranjeros, esto es, con una bodega física para su almacenaje y comercialización posterior. Por lo que, en este caso, emplea de cierta forma el sistema “Just in Time” o “JIT” (Justo a Tiempo en bodega), que le permitiría trabajar con un stock “cero”. Aunque, en opinión del editor de contenidos tributarios, la diferencia entre “dropshipping” y “JIT” radica, en que, en el primer caso, el comerciante minorista jamás se hace dueño de las mercaderías (no tiene inventarios), ya que es el proveedor extranjero el que las despacha directamente a los clientes del comerciante minorista (a nivel local); en tanto que, en el segundo caso, el comerciante minorista sí puede hacerse dueño de las mercaderías, caso en el cual las reconocerá como sus activos, pero sin la necesidad de tener dependencias físicas para su almacenaje, pues emplea las de su proveedor (esta es la característica principal del sistema “JIT”), para luego, gestionar su venta a los clientes. A propósito de esto último, ¿quién se hace responsable de emitir los documentos tributarios bajo el sistema “JIT”?[1]

En el “dropshipping” el comerciante minorista ofrece los productos (sin ser nunca el dueño de las mercaderías que comercializa) a sus clientes nacionales, oferta que efectúa a través de su Web (tienda on line), mediante un sistema de catálogo y con carro de compra, sirviendo solo de intermediario de las órdenes de compra que le han realizado sus clientes, además, de realizar el marketing necesario (redes sociales) y el servicio post venta.

El “dropshipping” conjuga el comercio internacional (proveedores extranjeros) y el comercio a nivel local (clientes nacionales).  Y, por cierto, en su forma de operar se sirve del sistema “JIT” al emplear bodegas ajenas. Quien articula el negocio es el comerciante minorista a través de su plataforma Web, pues sirve -como se ha dicho- de intermediario entre los proveedores extranjeros y los clientes nacionales. Cabe señalar que, estos últimos -para efectos legales- entienden como su “proveedor” al comerciante minorista (el intermediario). Es a él a quien le están comprando y a quien reconocen a través de la plataforma. Luego, el minorista se entenderá con los proveedores extranjeros para el despacho directo de las mercaderías y facturación (invoice) a los clientes nacionales. El intermediario jamás les factura o boletea a sus clientes las mercaderías.

Al respecto, surgen interrogantes de cómo opera este nuevo esquema de negocios, desde el punto de vista de las legislaciones aduanera y de la tributación fiscal interna. Sin embargo, el Servicio en su respuesta -aunque aclara que la operación se sirve de una importación-, resolvió exclusivamente los aspectos del ámbito de su competencia.

En este nuevo modelo de negocios, el comerciante minorista (a nivel local), necesita conocer cuáles son sus obligaciones tributarias frente al IVA (D.L. N° 825, de 1974) y a los Impuestos Anuales a la Renta (art. 1°, D.L. N° 824, de 1974). También, necesita conocer qué documentos aduaneros y/o tributarios deben intervenir en este tipo de operaciones.

• Aspectos de interés tributario

El Servicio señala que todas las importaciones están afectas a IVA (art. 8°, letra a) de la LIVS, D.L. N° 825, de 1974), sean habituales o no, excepto aquellas que se liberan de IVA conforme a lo preceptuado por el art. 12, letra B), N° 11 del citado cuerpo legal. En este último caso, se encuentra la partida 00.23 del Arancel Aduanero, que resultó modificada por la Ley N° 20.997, de D.O. 13.03.2017 que “Moderniza la Legislación Aduanera”, las cuales, según el Servicio Nacional de Aduanas, para la aplicación de la exención deberán analizarse siempre caso a caso y atender si se trata de un “envío ocasional” y “sin carácter comercial” y que el valor FOB (Free On Board) de los productos sea menor a US$ 30.-.

Cabe señalar que, según lo expuesto por el Servicio Nacional de Aduanas, “la acción que ejecuta el intermediario que realiza el ´dropshipping´ se encuadra como ´acto de comercio´ conforme al N° 1 del artículo 3° del Código de Comercio…”, toda vez que el comerciante minorista ejecuta la acción de compra con los proveedores extranjeros para su venta posterior. No obstante, para el Servicio de Impuestos Internos dicho modelo de negocios para el comerciante minorista “no consistiría en la venta de bienes sino en la prestación de un servicio consistente en adquirir, por cuenta de sus clientes en Chile, los productos extranjeros exhibidos en su página y ofrecidos por proveedores ubicados fuera del territorio nacional.”

El encargo que realiza el comerciante minorista, esto es, el actuar como mandatario para comprar por cuenta de sus clientes nacionales es de índole comercial y su remuneración es una renta del comercio (art. 20 N° 3 de la LIR), por lo tanto, se encuentra afecta a IVA. El minorista deberá emitir la respectiva boleta electrónica de ventas a sus clientes nacionales (arts. 52 y 69 de la LIVS, D.L. N° 825, de 1974) por la diferencia entre el precio cobrado por el proveedor extranjero y el monto depositado por el cliente nacional para cumplir con el encargo.

Esta renta (la comisión), además, se afecta con el IDPC a nivel de la empresa del comerciante minorista, gravándose con tasa de 25% (en el caso del régimen “Pro Pyme General”), o bien, una tasa de 27% (si se trata del régimen “Semi Integrado”).

• Revisión de la respuesta del Servicio sobre el “dropshipping”

A continuación, el lector podrá revisar en detalle la respuesta que le dio el Servicio al comerciante minorista (a nivel local), con respecto al modelo de negocios “dropshipping”. Lo invitamos a su descarga:

Descargar Oficio SII N° 893, de 6.04.2021

• Aprender más sobre el “dropshipping”

Si bien el Servicio de Impuestos Internos se limitó en su respuesta al ámbito de su competencia, quedó pendiente ahondar sobre el tratamiento desde el punto de vista de la legislación aduanera. Para ello, el lector podrá acceder al siguiente link y revisar en detalle el artículo editorial “El dropshipping”, preparado por la colega Sra. Monserrat Vendrell Buffó, que publicó en el DOSSIER TR N° 4 (abril 2021):

Descargar “DOSSIER TR N° 4 (el “dropshipping”)

Ver video compartido sobre “dropshipping” en YouTube para emprendedores

SANTIAGO, martes 18 de mayo de 2021.

[1] En atención a que el comerciante mayorista realiza la entrega de los productos directamente a los clientes de su mandante, una opción válida consiste que el mandante haya fijado como su sucursal la bodega del comerciante mayorista (debe contar con una declaración jurada notarial), de modo que, al despachar las mercaderías a sus clientes, el mandante (como vendedor) empleará sus propios documentos tributarios, y cuyas entregas podrán ser realizadas, según se haya acordado, por el comerciante mayorista (servicio de flete) o por terceros. Bajo esta figura, el mandante se hizo propietario de las mercaderías en la bodega del comerciante mayorista (ahí ocurre la “tradición”), en la época en que los clientes colocan sus órdenes de compra. ¿Se le ocurre otra solución?…

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