Empresa principal en régimen de subcontratación, es responsable del lucro cesante por terminación anticipada e injustificada del contrato por obra o faena

El presente comentario analiza la sentencia de la Corte Suprema, Rol Nº 140.292-2020, de 21 de marzo de 2022, que hace responsable a la empresa principal en régimen de subcontratación, del pago de las remuneraciones hasta el término de la obra o faena, en caso de haberse producido el término del contrato de manera anticipada e injustificada.

En el presente comentario analizamos la sentencia de la Corte Suprema, Rol N° 140.292-2020, de 21 de marzo de 2022, que hace responsable a la empresa principal en régimen de subcontratación, del pago de las remuneraciones hasta el término de la obra o faena, en caso de haberse producido el término del contrato de manera anticipada e injustificada, por parte del contratista o subcontratista. La sentencia antedicha, anula la sentencia de la Corte de Apelaciones de Temuco, Rol N° 110-2020, de 16 de octubre de 2020, que libera a la empresa principal del pago de lucro cesante, la que a su vez, había confirmado la sentencia del Juzgado de Letras de Temuco, que falló en este mismo sentido.

Así entonces, expondremos lo fallado en cada una de las instancias, partiendo por la sentencia del Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco, RIT O-1182-2019, de 11 de marzo de 2020.

1. Sentencia de Juzgado de Letras del Trabajo. Empresa contratista es responsable del lucro cesante por terminación anticipada e injustificada de contrato de obra o faena;

El Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco, en sentencia de fecha 11 de marzo de 2020, RIT O-1182-2019, señaló que la empresa contratista debe pagar las remuneraciones que le habría correspondido al trabajador, hasta el término de la obra o faena, en caso de que su contrato haya terminado de manera anticipada e injustificadamente. El lucro cesante supone la pérdida de la ganancia que le habría correspondido al trabajador, de no haber puesto término al contrato de manera anticipada e injustificada. El Juzgado de letras del Trabajo de Temuco condena a la empresa al pago del lucro cesante, mediante el siguiente razonamiento expuesto en el considerando noveno;

Así, habiéndose terminado anticipadamente el contrato, y aún cuando no se encuentra expresamente establecido el código del trabajo el pago del lucro cesante, la jurisprudencia ha estimado que las normas del derecho civil no son ajenas al derecho laboral, en tanto se satisfagan los requisitos de certeza del perjuicio que se origina por el término anticipado del contrato, cuestión que ocurre precisamente en el caso de autos en donde está clara la fecha de terminación de la obra, de tal manera que se puede calcular con ello lo que el actor dejó de percibir de manera injustificada. (Considerando 9° sentencia Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco).

 
Así entonces, señala la sentencia que, si bien el lucro cesante no es una indemnización establecida en la legislación laboral, deben entenderse aplicable supletoriamente las normas de derecho común, en particular, las normas del Código Civil que establecen el lucro cesante como un daño indemnizable (artículo 1556 del Código Civil). En este punto, aclara que para que el lucro cesante sea un daño indemnizable, debe tratarse de un daño cierto, y la certidumbre del daño viene dada por el conocimiento de la conclusión efectiva de la obra o faena, cuyo contrato de trabajo asociado se terminó anticipadamente. Requisito que es, en todo caso, evidente, pues de lo contrario no es posible saber el monto del lucro cesante a indemnizar. De esta manera, se reitera la doctrina en virtud del cual, si el contrato de obra o faena, lo mismo que el contrato de plazo fijo, termina de manera anticipada e injustificada, se hace procedente el pago de la indemnización por lucro cesante.

Sin perjuicio de lo anterior, la terminación anticipada del contrato por obra o faena debe ser, tal como se ha señalado en los párrafos anteriores, injustificada, por lo tanto, el empleador siempre podrá enervar la petición de pago de lucro cesante, probando la justificación del despido, quedando siempre a salvo la aplicación de cualquiera de las causales de terminación de contrato establecidas en la legislación, sean las del artículo 159, 160 o 161 del Código del Trabajo. Sin embargo, en el caso que se comenta, la empresa demandada principal no contestó la demanda, por lo que mal podía justificar la terminación anticipada del contrato.

2. Sentencia de Juzgado de Letras del Trabajo y Corte de Apelaciones; si bien empresa contratista es responsable del pago del lucro cesante, dicha responsabilidad no se extiende a la empresa principal en régimen de subcontratación;

Sin perjuicio de lo dicho anteriormente, y según lo señala el Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco, en sentencia de fecha de 11 de marzo de 2020, RIT O-1182-2019, si bien la empresa contratista es responsable del pago del lucro cesante, dicha responsabilidad no se extiende a la empresa principal en régimen de subcontratación. Esto por una razón sencilla, la responsabilidad de la empresa principal en régimen de subcontratación se limita al tiempo o periodo durante el cual los trabajadores prestaron servicios en régimen de subcontratación, y el lucro cesante se devenga precisamente una vez que se termina el contrato de trabajo, quedando fuera de la aplicación temporal de la responsabilidad, solidaria o subsidiaria, de la empresa principal. En efecto, el Juzgado de Letras del Trabajo expone en sus considerandos 14° y 15° de su sentencia, sus argumentos para excluir a la empresa principal de la responsabilidad por lucro cesante.

Que conforme lo señala el artículo 183-B del código del trabajo, la responsabilidad de la empresa principal se extiende a las obligaciones laborales y previsionales de dar que afecten a los contratistas en favor de los trabajadores de estos, incluidas las eventuales indemnizaciones legales que correspondan por término de relación laboral. Tal responsabilidad estará limitada al tiempo o período durante el cual el o los trabajadores prestaron servicios en régimen de subcontratación para la empresa principal.

Bajo este contexto, el Mop-Fisco de Chile, es responsable del pago de las remuneraciones adeudadas por el mes de septiembre y los días trabajados en octubre de 2019, así como también es responsable de la compensación del feriado adeudado. (Considerando 14° del Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco).

En cuanto al lucro cesante, la empresa principal no es responsable de este concepto, ya que como se indica expresamente en el artículo 183-B del código el trabajo, su responsabilidad está limitada al tiempo o período durante el cual el o los trabajadores prestaron servicios en régimen de subcontratación, lo que sólo tuvo lugar hasta el 18 de octubre de 2019, cuando el actor fue despedido sin causa justificada.

De esta forma, el lucro cesante corresponde el pago de remuneraciones por un período posterior al término del contrato y en el cual no se prestaron servicios efectivos por el actor en favor del fisco de Chile. (Considerando 15° del Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco).

 
La parte demandante interpone recurso de nulidad ante la Corte de Apelaciones de Temuco, para revertir precisamente la exclusión de la responsabilidad por lucro cesante respecto de la empresa principal. Sin embargo, la Corte de Apelaciones de Temuco, en sentencia de fecha 16 de octubre de 2020,  Rol N° 110-2020, rechaza el recurso de nulidad, confirmando lo decidido por el Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco, en orden a excluir a la empresa principal del pago de las remuneraciones hasta el término efectivo del contrato por obra o faena. En efecto, en el considerando 4° y 5° de la sentencia de la Corte de Apelaciones de Temuco, se puede leer el siguiente razonamiento;

La norma limita la responsabilidad de la empresa principal al tiempo o período durante el cual el o los trabajadores prestaron servicios en régimen de subcontratación. (Considerando 4° de la sentencia de la Corte de Apelaciones).

De lo anterior se logra la convicción que el sentenciador ha fallado correctamente, aplicando estrictamente la norma legal. Infirió que el fisco solo es responsable subsidiariamente y no solidariamente.

Si hubiere determinado responsabilidad solidaria, si habría tenido que concurrir al pago del lucro cesante. (Considerando 5° de la sentencia de la Corte de Apelaciones).

 
Del razonamiento anterior cabe hacer en todo caso las siguientes precisiones, precisiones que, además, fueron hechas por la sentencia de unificación de jurisprudencia de la Corte Suprema. Los alcances dicen relación con la supuesta conexión entre el tipo de responsabilidad que le cabe a la empresa principal, esto es, subsidiaria o solidaria, y la responsabilidad por lucro cesante. Aparentemente, la Corte de Apelaciones de Temuco supone que, si la responsabilidad es subsidiaria, no tiene responsabilidad por lucro cesante, en cambio, si la responsabilidad es solidaria, sí le cabría responsabilidad por dicha indemnización. Luego, dado que la empresa principal en este caso hizo uso de su derecho de información sobre el cumplimiento de las obligaciones laborales y previsionales, entonces su responsabilidad es subsidiaria, y, en consecuencia, no le cabe responsabilidad por el lucro cesante. Sin embargo, no existe en la legislación una conexión de ese tipo, pues la discusión radica sobre otro punto, esto es, si la indemnización por lucro cesante se entiende devengada durante la vigencia de la relación de subcontratación o no, en cuyo será o no la empresa principal responsable del lucro cesante, sin que tenga importancia si la responsabilidad es solidaria o subsidiaria.

3. Sentencia de la Corte Suprema revierte decisión, y hace responsable a la empresa principal de la indemnización por lucro cesante;

Dado que la sentencia de la Corte de Apelaciones confirmó la sentencia del Juzgado de Letras del Trabajo, y excluyó a la empresa principal del pago de la indemnización por lucro cesante, la parte demandante interpone recurso de unificación de jurisprudencia para ante la Corte Suprema, la cual mediante sentencia de fecha 21 de marzo de 2022, Rol N° 140.292-2020, revierte la decisión de la Corte de Apelaciones de Temuco, y extiende la responsabilidad de las remuneraciones hasta el término efectivo de la obra o faena, a la empresa principal en régimen de subcontratación. El fundamento para esta decisión radica en que, según la Corte Suprema, el derecho al pago de la remuneración por la obra o faena surge al momento de la contratación, de esa manera, el derecho nace durante la vigencia del régimen de subcontratación, y no después, salvando con ello la limitación temporal fijada por el artículo 183 B del Código del Trabajo. Veamos que señala la Corte Suprema, en el considerando 8° de la sentencia de unificación de jurisprudencia;

Que, en este sentido, el artículo 183-B del Código del Trabajo, establece en la parte final de su inciso primero que: “Tal responsabilidad estará limitada al tiempo o período durante el cual él o los trabajadores prestaron servicios en régimen de subcontratación para la empresa principal”, fundamento normativo que subyace a la interpretación que se contiene en la sentencia impugnada, por cuanto rechazó el pago de las remuneraciones por el tiempo que media entre el término del contrato y el de la conclusión de la obra para la que el trabajador fue contratado, denegando su extensión a la empresa principal, por entender que el régimen de subcontratación cesó cuando se puso término unilateral al contrato. Sin embargo, dicha postura no considera las explicaciones dadas referentes al origen contractual de carácter laboral que particulariza el lucro cesante, cuando se trata de una vinculación sujeta a las disposiciones del Código del Trabajo, en los términos descritos en la sentencia de contraste que antes fue citada, en la que se precisa el siguiente razonamiento: “la indemnización por ese concepto no surge al momento de la terminación del contrato ni por esa causa, sino porque es una obligación contraída al suscribirse el contrato y que -como propone la sentencia de contraste -‘quedó bloqueada’ en su ingreso al patrimonio del causante. En términos figurados, podría sostenerse que el tiempo o período durante el cual se presta servicios en un contrato pactado hasta la conclusión del servicio o la obra determinada, no es otro que el comprendido entre la fecha del contrato y la efectiva finalización de la labor o trabajo contractualmente especificados”. (Considerando 8° de la sentencia de unificación de jurisprudencia)

Que, por lo reflexionado, la interpretación acertada es aquella que hace responsable a la empresa principal o al dueño de la obra, en forma solidaria o subsidiaria, según corresponda, del pago de las remuneraciones del trabajador despedido anticipadamente en forma injustificada, correspondientes al período pendiente hasta la conclusión de la obra para la que fue contratado, tal como recientemente fue resuelto por esta Corte en los autos Rol N° 33.167-2020, de 6 de septiembre de 2021 (Considerando 9° de la sentencia de unificación de jurisprudencia).

 
En efecto, el razonamiento efectuado tanto por el Juzgado de Letras del Trabajo como por la Corte de Apelaciones de Temuco, consideraba que las remuneraciones desde el término del contrato hasta el término de la obra, se devengaron con posterioridad al régimen de subcontratación, puesto que, en definitiva, el contrato se había terminado, sin embargo, la Corte Suprema posee una visión distinta, señalando que la indemnización por lucro cesante no surge al momento de la terminación del contrato ni por esa causa, sino que es una obligación contraída al suscribirse el contrato, la cual queda bloqueada al momento de poner término al contrato de trabajo. Por lo tanto, si surge al momento de la suscripción del contrato, entonces, surge durante la vigencia de la relación de subcontratación.

Un problema similar de interpretación, en torno al alcance de la limitación temporal de la responsabilidad de la empresa principal, surge respecto de la aplicación de la nulidad del despido. En dicho instituto, si el empleador pone término al contrato sin el pago de las cotizaciones previsionales, hasta el último día del mes anterior al término del contrato, el trabajador seguirá devengando remuneraciones hasta la convalidación del despido, consistente en el pago total de las cotizaciones adeudadas. En este caso, las remuneraciones surgen una vez terminado el contrato de trabajo, por lo tanto, también se puede esgrimir el argumento que se devengaron una vez que la relación de subcontratación se ha extinguido. Sin embargo, la Corte Suprema corrige esta interpretación, señalando que el hecho base de la sanción de la nulidad de despido, se produjo durante la vigencia de la relación de subcontratación, esto es, el no pago de cotizaciones previsionales, cuyo cumplimiento debe ser supervigilado por la empresa principal en régimen de subcontratación. Por lo tanto, la nulidad del despido le es aplicable también a la empresa principal (Ver comentario a la sentencia de la Corte Suprema, Rol N° 93.419-2020, de 17 de enero de 2022).

Santiago, 04 de mayo de 2022.

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