Límites al poder de vigilancia del empleador. El caso de la paleta detectora de metales.

A continuación presentamos el Ordinario N° 275, de 28 de febrero de 2022, que señala que “la instalación de un sistema de vigilancia que consiste en que un guardia de seguridad situado en la entrada y salida de los baños […], realice una inspección general corporal a todos los trabajadores con una paleta detectora de metales, no resulta ajustado a derecho al afectar la dignidad y los derechos constitucionales de los dependientes que utilicen los baños, especialmente la honra y privacidad de los mismos”.

La Dirección del Trabajo, en el Ordinario N° 275, de 28 de febrero de 2022, es consultada sobre la legalidad de la medida consistente en disponer de un guardia de seguridad para efectos de revisar corporalmente a los trabajadores a la salida de los baños, con una paleta detectora de metales. Al respecto, señala que tal medida es ilegal y vulneratoria de la vida privada y honra de los trabajadores, aún cuando se garantice la impersonalidad y la aleatoriedad de las revisiones. Al respecto, la Dirección del Trabajo razona que;

“Ciertamente, la medida de control por la que se pregunta, consistente en que un guardia de seguridad, que se encontraría situado en la entrada y salida de los baños ubicados en todas las faenas de la empresa, realice una inspección general corporal a todos los trabajadores con una paleta detectora de metales, es una medida evidentemente lesiva para los derechos constitucionales de los trabajadores alcanzados por aquélla, exigirá extremas dificultades de justificación.

De esta forma, no habrá de bastar con la generalidad o aleatoriedad de la medida de control como único resguardo de cara a una lesión a un derecho constitucional de los trabajadores, sino que el punto de partida habrá de estar en el juicio de proporcionalidad, antes analizado, pues será éste el que razonablemente permitirá fundar el límite a uno o más derechos constitucionales de los trabajadores, sin perjuicio de la necesidad de cumplir con los demás requisitos dispuestos genérica o específicamente por la doctrina de este Servicio tales como la publicidad de las medidas de control y el no tratarse de medidas “pre-policiales”, a lo que debe añadirse que al materializar tal control por parte del empleador, este habrá de respetar en su aplicación la generalidad e impersonalidad de la medida respecto de aquel o aquellos trabajadores alcanzados por la misma.”  (Ordinario N° 275, de 28 de febrero de 2022).

 
Así entonces, la Dirección del Trabajo señala que debe verificarse en la especie una proporcionalidad en la medida dispuesta por el empleador en relación a los derechos fundamentales que aplican en el caso, honra y privacidad, y que el cumplimiento formal de los requisitos dispuestos por la doctrina institucional para la implementación de las medidas de vigilancia, no basta para considerar dichas medidas acordes a la legalidad y respetuosas de los derechos fundamentales de los trabajadores. Esto es, no basta con que la medida sea general o aleatoria, y tampoco basta con que se contemplen en el reglamento interno y que no se trate de medidas pre policiales, sino que la medida en sí debe ser necesaria en relación al objetivo propuesto por el empleador y proporcional respecto de los derechos fundamentales que son la contraparte del poder de dirección del empleador. Este requisito de fondo no se cumple en la especie.

En adición a lo anterior, según la Dirección del Trabajo, “[e]n el caso que nos ocupa, la finalidad de su implementación obedece, de acuerdo a lo consignado en su presentación, a una medida preventiva destinada a evitar las mermas de productos a través de la revisión de los trabajadores mediante revisión corporal con paletas detectoras de metales, lo que claramente aparece como una medida “pre-policial” y que es atentatoria en su forma frente a los derechos constitucionales de los dependientes” (Ordinario N° 275, de 28 de febrero de 2022).

Santiago, 6 de julio de 2022.

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