Acuerdo de Integración Comercial entre Chile y Ecuador

En el mes de mayo, se celebró la entrada en vigor del Acuerdo de Integración Comercial ACE 75 entre Chile y Ecuador.

El primer Acuerdo con Ecuador, el ACE 32, fue suscrito en 1994. Más tarde el mismo instrumento fue ampliado en 2010, con la entrada en vigor del ACE 65. El Acuerdo de Integración Comercial, suscrito en agosto de 2020, tiene como objetivo complementar las concesiones arancelarias y las disciplinas comerciales acordadas por ambos países previamente y, acordar nuevos compromisos en materias de última generación, tales como: comercio de servicios, comercio electrónico, telecomunicaciones, asuntos laborales, medio ambiente, género y pymes.

Este acuerdo, que cuenta con un total de 24 Capítulos, fue suscrito producto del interés de ambos países en modernizar y profundizar la relación bilateral ya existente. Incluye disciplinas de última generación, propias de la agenda del siglo XXI y la era digital, incorporando estándares adicionales en facilitación de comercio, aspectos regulatorios, servicios, comercio electrónico, entre otras, e incorporó nuevas materias con un enfoque inclusivo tales como género, micro, pequeñas y medianas empresas, medio ambiente, asuntos laborales y cadenas de regionales y globales de valor y encadenamientos productivos, llevando de esta manera la relación bilateral al nivel más profundo de la integración. Asimismo, ambos países avanzaron en la liberalización comercial.

Para todo lo anterior, los capítulos incluyen la creación de comisiones bilaterales que se preocuparán de la implementación y seguimiento de lo incluido en este nuevo Acuerdo Comercial, el cual una vez vigente, reemplazará de manera íntegra al Acuerdo de Complementación Económica ACE 65 Chile-Ecuador.

Con la suscripción y ratificación de este Acuerdo, ambas partes convienen en la importancia de los procesos de apertura comercial e integración regional y global como herramientas de desarrollo económico y social de los países y fortalecimiento de las relaciones comerciales como un eje central de la política exterior

Respecto de los denominados nuevos temas del comercio, se definieron compromisos de cooperación y protección en materias ambientales, Capítulo a través del cual ambos países se comprometieron a hacer cumplir su legislación en la materia y fomentar altos niveles de protección. En materias laborales, ambos países acordaron hacer cumplir su legislación, reconociendo el derecho de las Partes, según sus prioridades, para regular y establecer sus propios niveles de protección laboral.

Además, con la incorporación de un Capítulo de Género, se estableció el intercambio de experiencias y prácticas en cuanto al diseño para alentar la participación de las mujeres en la economía nacional e internacional.

El tratado también incluye Capítulo de Servicios, en el que se estableció un marco de certeza jurídica, garantizando un trato no discriminatorio a los exportadores de servicios chilenos, y compromisos de apertura por parte de Ecuador. Asimismo, contiene materias de comercio electrónico que impactarán en las micro, pequeñas y medianas empresas al facilitar las transacciones electrónicas y mejorar las condiciones en las que los proveedores de servicios y productos digitales chilenos operan en el mercado de Ecuador.

El acuerdo también incentiva la participación de proveedores chilenos de bienes y servicios en licitaciones del mercado de compras públicas en condiciones de igualdad respecto a empresas ecuatorianas.

En cuanto a las Cadenas Regionales y Globales de Valor, se definió un marco regulatorio moderno y la búsqueda de oportunidades para la generación de encadenamientos productivos entre empresas chilenas y ecuatorianas, así como de inversiones directas.

Además, el acuerdo abre oportunidades en el mercado ecuatoriano para bienes chilenos que antes no gozaban de preferencias arancelarias, como productos del sector agrícola y agroindustrial como carnes de bovinos, aves y

cerdos, semillas y aceites vegetales, y todos los productos industriales que se mantenían en excepción. Una vez entre en vigor, el 99,3% del total de los ítems arancelarios gozarán acceso preferente en Ecuador.

Este acuerdo comercial acerca cada vez más la adhesión de Ecuador a la Alianza del Pacífico, importante bloque comercial que permitiría, al sector productivo nacional, alcanzar economías de escala y eficiencia productiva (costos, calidad, entre otros) para determinados productos, superando la desventaja que conlleva un mercado pequeño como el ecuatoriano.

Chile y Ecuador reconocen los esfuerzos mutuos realizados para alcanzar este nivel de integración y ratifican su confianza en el comercio transparente, no discriminatorio y basado en reglas, acorde a los actuales estándares del comercio internacional, lo cual otorga un marco jurídico más claro, moderno y transparente.

 
Fuente: Thomson Reuters, Ecomex

Este es el movimiento que Chile tiene con Ecuador, en estos tres meses ya se ve un aumento en los dos mercados.

Editorial Comercio Exterior

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